Los listillos en el mundo

18629672Antes de nada, quiero dejar claro, que con éste artículo, no estoy defendiendo al empresario, pero tampoco al empleado, ya que ésto va de esos temas, aunque no necesariamente me referiré a empresas.

En el mundo laboral, en las empresas privadas, los jefes han tenido siempre la mala fama, de esos de ser mandones, de que le gustan gritar a los empleados sin razón alguna… etc etc. Estoy de acuerdo con eso en muchos casos, aunque lógicamente no todos son así, pero es cierto que he visto a jefes cabrearse o ponerse nerviosos por auténticas estupideces, que seguramente ellos mismos saben que no hay motivo para ponerse así, pero lo hacen, solo por fastidiar, está claro, ya que no creo que si no lo saben en ciertos casos, la única explicación que habría es que tienen un gran retraso mental. Bueno, pues ellos siempre han tenido esa fama por la cantidad de jefes que se han visto con esas características, y el empleado siempre ha sido el que sufre todo. Pues bien, esos son muchos casos, pero lo que voy a hablar aquí no es de los jefes “malos”, sino de los empleados “malos”, esos que van a las empresas (o a donde quiera que sea) a intentar reírse de los jefes o de sus superiores. Pobre de ellos que no lo consiguen, puesto que los otros se dan cuenta del interés del empleado y suelen ir a la calle, totalmente normal.

Voy a poner dos ejemplos, uno de una empresa en la que estuve hace varios años, y otro de una no empresa.




Cuando trabajaba en un almacén de distribución en verano de 2008, había un compañero mío (empleado como yo), que tenía mayormente bajas, faltaba mucho al trabajo. ¿Por qué? porque tenía algo en la mano, quizás le dolía o a saber qué, y no venía. El caso es que yo lo veía perfecto, sin quejarse y hablando normal con la gente cuando supuestamente no podía trabajar.

Sinceramente, no sé si lo acabaron expulsando, pero yo diría que sí, ya que en el último tiempo que estuve trabajando allí (estuve solo dos meses), pues no lo volví a ver. Si fue así, ¿le habrá sorprendido? no debería.

Ahora me referiré al otro caso, que no es una empresa. Ésto lo compruebo yo cada vez que busco gente para un chat. Verán, yo a veces tengo un servidor de chat IRC, y cuando busco personas diciéndoles que si quieren ser Colaboradores de allí, con todos los privilegios, al principio aceptan. Te preguntan que como es para entrar, como si les interesara. Lo mismo pasa cuando puse el anuncio en internet, recibía algunos correos de gente aparentemente interesada en ello. Pues miren, cuando esos usuarios entran, y ven el servidor de chat vacío, unos se marchan con la misma y no vuelven, una vez me encontré a otro que no hacía mas que preguntarme cuando se cobraba (en los anuncios suelo poner que al principio no se cobra dinero, pero que puede ser una oportunidad de negocio, y también suelo poner que es para personas que les guste el mundo de los chats). Pues al saber ésto, se van también. Luego están, los que el dinero no les importa tanto, pero que lo que esperan ver, es una red llena de usuarios en los que ellos puedan tener el poder. Pero vamos a ver señoritos (ésto se lo digo a ellos), ¿de verdad creen que si tuviera el chat lleno de usuarios, le iba a dar privilegios totales a un desconocido? si ofrezco eso, es para que saquen todo adelante. Pero ya ven la de listillos que hay en el mundo.

¿Qué es lo que se demuestra con ésto? 

Que a mucha gente, no le gusta trabajar, me explico, a casi nadie le gusta trabajar, pero al menos son profesionales, o que digan por lo menos desde el principio, a lo que van. Pero ese aparente estado de interés por trabajar, y luego cuando ves lo que tienes que hacer, sales corriendo, es algo muy penoso, y aunque piensen que aquí no se cobra, ésto y lo otro, viene a ser lo mismo, el reflejo es que a nadie le gusta trabajar. Es cierto que en éste caso no daba dinero, pero ofrecía la oportunidad de convertir el chat y la web, en un negocio, pero como para eso había que moverse, las personas pasan, y eso es algo muy triste. A mí me parece bien que una persona, aunque odie trabajar, sea un profesional increíble, porque es bueno para la empresa, pero a éstas personas que he nombrado que han hecho eso, les digo:

Si no te gusta trabajar, dilo desde el principio, si no te gusta las condiciones del trabajo, muestra tu disconformidad, si no vas a ser profesional, no aceptes el trabajo, y si luego el jefe decide echarte por tu incompetencia y por tu falta de profesionalidad, NO TE QUEJES.

Buenas noches.




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