El Castillo del Tiempo – Capítulo 5 – Un extraño encuentro

castillo1

El mensaje de aquel aparato extraño decía lo siguiente: “Dí el día mes y año de tu presente sólo si es estrictamente necesario”. Pedro se quedó durante unos segundos pensando, extrañado por ese mensaje, sin saber qué decir, aunque enseguida acabó diciéndolo: – Seis de octubre de dos mil – Justo al decir eso, el aparato se apagó y el televisor de la habitación, se encendió y mostró de nuevo las interferencias de siempre. Pedro, al verlo, se quedó esperando a que sonase la alarma de siempre y que luego de ello, sonara la voz de la mujer diciéndole que estaba en su época. El caso es que esperó un minuto, y no ocurría nada mas, simplemente seguían aquellas interferencias mostrándose en la pantalla hasta que se apagó a los cuatro minutos de haber estado encendido los cuales Pedro esperó de pie mirando hacia él.

Cuando después de decidirse a abandonar el segundo piso, Pedro fue a bajar las escaleras para el piso de abajo, y fue cuando sonó la voz de la misma mujer, que decía: “Está usted en 2005”. Pedro se exaltó mucho y miró hacia atrás, para quedarse a cuadros con lo que vio. Por donde estaba el televisor, vió a una mujer, de pelo largo castaño, de estatura media y de constitución normal, quieta, mirándole sin decir mas nada.

-¿Quién eres tú? – Preguntó Pedro asustado.

-Me llamo Ananda, y soy la dueña del castillo – Respondió la mujer.

-Tiene que devolverme al presente por favor – Continuó Pedro con tono desesperado.

-Usted curioseó el castillo pese a las advertencias que leyó.

-Sí, lo sé, pero ahora necesito volver como sea.

-¿Por qué quiere volver a su época? – Le preguntó Ananda

-Porque allí tengo a mi familia y amigos y mi casa – Siguió Pedro con el tono desesperado.

Ananda le respondió con lo siguiente:

-Pero no tiene trabajo, la situación en esa época está muy mal.

-No importa, quiero volver- Seguía pidiendo Pedro.

-Ahora estás en 2005, la situación en Papúa Nueva Guinea está mucho mejor, se consigue trabajo muy rápido, y encima con el periódico que tiene aquí, podrá obtener la recompensa cuando verifique que Bernard Grant fue el creador de la fiesta de la fruta – Le dijo Ananda.

Pedro se quedó pensando durante un período breve de tiempo, para posteriormente responder:

-No, prefiero ir al presente y olvidarme de todo esto.

-Si vuelve al presente, volverá a ser todo igual a como cuando se fue. Todo seguirá igual, no será un presente paralelo, sino que volverá al mismo presente, sin que nada de lo que haya hecho en el pasado haya cambiado nada de la situación, aunque tiene otra opción.

Pedro continuó diciendo: -De todos modos, no creo que haya cambiado nada, estuve muy poco en el pasado y no hice nada que pudiese cambiar el presente.

-¿Quiere ver el presente paralelo?

Pedro puso cara de sorprendido, y se quedó unos segundos sin decir nada, a lo que Ananda, encendió el televisor y le dijo:

-Vea ésto

En la pantalla del televisor se mostraba la situación actual del barrio de Badili. Era un reportaje sobre varios aspectos del barrio y del país. Se hablaba de la situación genial que tenía actualmente Papúa Nueva Guinea. La narración decía:

“Papúa Nueva Guinea es un país para poder emigrar y vivir. Badili, uno de tantos de sus barrios extremadamente ricos gracias al petróleo encontrado en las costas en el año 2002, ha hecho que la tasa de desempleo esté en mínimos, haciendo que prácticamente todo el mundo, consiga trabajo en un período muy corto de tiempo. Además, se ha incrementado muchísimo la seguridad del país, y los precios de todos los comercios existentes, han bajado lo suficiente, para que encima los ciudadanos sigan ahorrando mas dinero incluso con sueldos modestos. Ésto es Badili, un barrio que hasta hace cinco años, estaba al borde del precipicio, y que en tan poco tiempo, se ha convertido en el lugar mas rico del mundo. Si usted vive aquí, puede sentirse muy afortunado”.

Justo después de eso, se apagó la televisión sola. Ananda miró a Pedro y le dijo: -¿Seguro que quiere volver a su presente?

Pedro después de dos segundos respondió:

– ¿Pero en ésta época están mis amigos y familia?

– Esa es la parte mala. Sus amigos del barrio emigraron poco antes de que el país encontrase el petróleo por la mala situación que había, y a sus padres, como estuvieron cinco años sin saber de usted, le dijeron que usted había desaparecido en el mar y que jamás lo encontraron. Ellos actualmente se cambiaron de casa en Chile y no se sabe donde están.

-¿Pero quién le pudo decir una cosa así? – Preguntó Pedro nervioso.

-Los rumores de la gente. No lo hicieron con maldad, sino que en esa época hubo un naufragio de un barco y se pensó que usted iba en él – Le informó Ananda.

-¿Y no aparecí en ningún otro lado? – Volvió a preguntar Pedro.

-Por eso fue el rumor, porque no se le volvió a ver por ninguna parte –

Pedro estuvo unos segundos callado, y volvió a preguntar:

-¿Por qué éste castillo está aquí ahora y antes nunca había estado?

-Éste castillo es del año 1510, y como ya sabe, viaja a través del tiempo – Le respondió Ananda.

Pedro le volvió a preguntar:

-¿Quiere decir que el castillo apareció en mi época porque venía de otra pasada?

-Exactamente – Afirmó Ananda.

-¿Viajó solo? – Preguntó intrigado Pedro.

-El castillo sólo viaja si alguien enciende el televisor – Le dijo Ananda.

-¿Quién era el viajero? – Preguntó Pedro interesado en ello.

-No se lo va a creer – Le contestó Ananda.

(Continúa en el capítulo 6)





El Castillo del Tiempo
CC by-nc-nd 4.0
Borthen Inv

Compartir ésto en redes socialesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn