Anécdotas en el Colegio – Instituto Extremadura (16 anécdotas)

16 anécdotas contadas del Colegio – Instituto Extremadura

Hace unos días escribí un artículo sobre 15 anécdotas en chats. En éste voy a escribir 16 anécdotas de mi colegio que aunque tuvo varios nombres, en prácticamente toda mi estancia se llamó C.P. Extremadura y posteriormente I.E.S. Extremadura, cuando se convirtió en instituto.

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Lista de anécdotas (Les pongo título a cada una de ellas):

 

Las caídas del lápiz al suelo

Estando en 1º de EGB, en el año académico 1991/1992, un compañero de clase que tenía delante mía, tenía la mano próxima al suelo con un lápiz. Lo que hacía era dejarlo caer varias veces y sonaba lógicamente varias veces, el sonido de cuando un lápiz cae al suelo.

 

El choque brutal de dos compañeros de clase

Creo que sería entre los años 1994 y 1997. Dos compañeros de clase estaban corriendo en el patio. Al parecer, uno corría por un sitio y el otro al mismo tiempo, por otra parte y los dos llegaban a una esquina donde se encontraban. Al encontrarse, chocaron de cabeza haciéndose una brecha importante de sangre. Se los llevó la ambulancia a los dos.

Afortunadamente, todo quedó en un susto y se pudieron incorporar sin problemas. No recuerdo cuánto tardaron en incorporarse.

 

El brote ‘psicótico’ de un compañero de clase

En el año académico 1992/1993, estaba yo en 2º de EGB, y un compañero de clase, que años después se convirtió en muy problemático y conflictivo, en una de las veces que la profesora estaba hablando de él a otra persona (que no recuerdo qué cargo era), le comentaba sobre lo desastroso que era el alumno, y el compañero, al escuchar que ella no hablaba bien de él, se levantó gritando y tirándolo todo, incluso llegó a dar una patada a la profesora según dicen.

Llegaron a llamar a dos personas (creo que de cursos superiores) a llevárselo de la clase entre los dos.

 

El “trillamiento” en el Barranco de los Cernícalos

Casi seguro que fue en el año académico 1995/1996. Habíamos ido de excursión al Barranco de los Cernícalos, que está en la isla de Gran Canaria, y en una de éstas, tres compañeros de clase (dos de ellos posiblemente eran pareja), se fueron a un sitio donde no había nadie. De repente, unos compañeros y yo, caminamos y llegamos a donde estaban ellos. Al vernos el compañero que no era ninguno de la pareja, nos dijo: “¿Para qué vienen? ahora que iban a trillarse…”.

Para el que no lo sepa, con “trillarse” quería decir (vamos a decirlo bonito), a mantener relaciones.

 

El Director sorprendente

Casi seguro que fue en el año académico 1999/2000. En el ya llamado IES Extremadura había un director que era un “sargento”. No se le veía nunca riéndose y siempre hablaba con tono de cabreado. Una vez en clase, celebrábamos una fiesta que no recuerdo de qué era, y teníamos la radio puesta con música. En uno de los momentos, entró el director y de repente sin decir nada, se movió un poco durante unos pequeños instantes siguiendo el ritmo de la música.

Yo creo que eso nadie se lo esperaba siendo de él.

 

El penalti fallado

Sería entre los años 1997 y 1998 aproximadamente aunque no estoy del todo seguro. En uno de los partidos que se jugaban en las canchas en los recreos, había sonado ya el timbre para que todos volviésemos a clase y abandonásemos el patio. Pues resulta que había un penalti y aunque yo no jugué nada ese partido, me dijeron que entrara para tirarlo. Era tirar el penalti y volver a clase porque el timbre ya había sonado.

El penalti lo fallé tirándolo al palo, y en cuanto lo fallé, uno de los niños que estaban por ahí, dijo: “Aal palitroqueee”.

 

La incorporación después de bastante tiempo

En el año académico 1990/1991, cuando estaba en Preescolar, yo faltaba mucho a clase, diría que bastante. Una vez me pasé bastante tiempo seguido sin ir a clase, no sabría decir cuanto, y cuando volví y me incorporé, al llegar a clase, la profesora me vio y dijo sorprendida: ¡Marco! Yo seguí a lo mío y no le respondí.

 

El impulso de la compañera

Ocurriría entre los años 1996 y 1998 con bastante probabilidad. En mi clase habían dos compañeras, una que era muy buena y callada, que sacaba buenas notas, y la otra todo lo contrario, de las que se peleaban, amenazaban y creo que sus notas no eran muy buenas. A la primera llamémosla “la buena” y a la otra “la choni”, para no dar nombres.

Pues un día en clase, la “choni” no paraba de decir cosas en contra de la “buena” y al decir varias cosas y ella callada, de repente la “buena” se levantó de la silla y le dijo a la “choni”: “Lo que te pego una piña”, y posteriormente “la buena” salió llorando de la clase.

Nadie debió esperarse eso, porque “la buena” era eso, muy buena, de esas muy amables que nunca se metían en problemas, pero claro, acabó harta de soportar tantas cosas que la “choni” le estaba diciendo.

 

El Director de la Murga

Ésto ocurrió en los carnavales de 1993, en 2º de EGB. Nos habían dado un premio, el “Disco de Oro” (no sé si el material era Oro aunque supongo que no), creo que por la interpretación de la murga en los carnavales. Realmente no sé si fue antes o después del premio del disco de Oro, pero teníamos que actuar, quizás unos días posteriores, en el escenario que montaban en el patio, y estando en la clase, la profesora nos dijo, refiriéndose a la murga: “¿Quién quiere ser el director?” Levantamos la mano, si no todos, casi todos.

Entonces, después de eso, la profesora respondió algo así como: “Pero el director tiene que cantar”. Las manos empezaron a bajarse y no sé cuántos quedaron con la mano subida pero creo que los que permanecieron con la mano subida, eran muy pocos.

 

El chándal del colegio al revés

Casi seguro que sería entre los años 1991 y 1993 (diría que fue en el año académico 1991/1992). Teníamos el chándal del uniforme del colegio. Un día me lo puse, y al salir al patio en el recreo, me di cuenta de que lo tenía puesto al revés. Me di cuenta porque el bolsillo que tenía el chándal detrás, lo tenía por delante. Creo que no me lo cambié, pero me dió vergüenza tenerlo así a pesar de que tenía 6 o 7 años (como mucho 8).

 

El juicio por las tijeras partidas

Si no recuerdo mal, fue en el año académico 1996/1997. En esa época, llegábamos a quedarnos en clase cuando era la hora del recreo, y en una de esas veces, nos quedamos unos cuantos allí mientras los demás salieron al patio. Habían unas tijeras de una compañera en el suelo, y un compañero le dió una patada fuerte haciendo que las tijeras chocaran contra la pared y se partieran en dos.

Cuando llegó la dueña de las tijeras, se lo comentó a la profesora, y justo después cuando estábamos todos, hicimos un juicio en clase. La profesora iba haciéndonos preguntas a todos para averiguar quién había partido las tijeras.

 

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La acusación del profesor a un alumno

Ocurrió en el año académico 1998/1999, y en la clase, el profesor salió un momento, y cuando llegó, parece ser que le faltaba algo (que no recuerdo que era) y comentó que alguien le había quitado eso. Entonces de repente, le dijo a un compañero de clase que estaba sentado próximo a su mesa: “¿No habrás sido tú no?, y el compañero le respondió: “Yo dice” (así con tranquilidad).

 

La pelea de chicas

Sería aproximadamente sobre los años 1995 o 1996 mas o menos. A la salida del colegio por lo visto había habido una pelea de chicas en la puerta de salida. Todos los que salíamos del colegio por la puerta de alante teníamos que pasar por esa puerta. Cuando pasé por ahí, la pelea ya había finalizado pero cuando miré al suelo, vi bastantes pelos en él, por lo que se deduce que se habían peleado tirándose de los pelos.

 

El buche de la compañera

Sería aproximadamente entre los años 1996 y 1998 mas o menos. Una compañera de clase se había traído una botella de plástico de RC-Cola (Royal Crown), y después de beber un trago, se le subió el buche como se suele decir, y se vomitó un poco la camiseta.

 

El vómito en la clase

Entre los años 1993 y 1995 casi seguro,  estábamos en la clase, y de repente, veo a uno de los compañeros que estaba por enfrente mía, que dice: “está devolviendo” (con un tono tranquilo). Yo no sabía por qué decía eso, pero luego al mirar para atrás, veo a un compañero vomitando en el suelo y creo que el charco era algo extenso.

Se tuvo que abrir las ventanas por el olor.

 

La mesa rayada

Ocurriría entre los años 1997 y 1999 casi seguro. Yo tenía la costumbre de escribir en la mesa con el lápiz y al final, la mesa se quedaba rayada y si borraba con el dedo, se quedaba manchada de negro, difuminada. Pues un día, el director “sargento” del que hablaba antes, entró en la clase a hablar con la profesora.

Cuando se iba a ir de la clase, lo hizo por el pasillo a la izquierda a donde me sentaba yo, pasando por al lado de mi mesa, y cuando pasó por al lado, al ver como tenía la mesa de rayada y posiblemente difuminada, se quedó quieto un momento y me dijo en tono cabreado: “¿¿¿Tú te crees que ésto es una mesa???” y se fue.

 

 


 

Ésto han sido 16 anécdotas del colegio – instituto. Lo mismo que dije en el anterior artículo sobre anécdotas, si un día me da por ahí, escribo mas en otro artículo.

¡Hasta la vista!

 

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